Alojamiento alternativo para el viajero

 

En las secciones dedicadas a cada provincia se puede encontrar una lista más o menos acabada de campings y algunos albergues donde podemos pasar la noche. Aún así, normalmente, sucede otra cosa: conocemos a alguien que nos da su ayuda y nos deja pasar la noche en su casa, o al menos nos brinda un lugar seguro donde acampar sin pagar camping. La habilidad para procurarnos alojamiento es un factor importante ya que sustituyendo el transporte por el dedo, el alojamiento es el gran gasto que queda en pie. Pero también es perfectamente evitable: una carpa se puede armar en cualquier parte, evitando así también, si lo deseamos, los campings. Sin embargo, ahorrar dinero no es el fin del mochilero, aunque siempre debemos estar atentos al presupuesto. La filosofía del viaje es ir conociendo los modos de vida de los sitios visitados, las costumbres, las comidas, etc. Para acceder a estas vivencias es necesario ponerse en contacto con la gente local. Nuestros colegas rusos han dado tal importancia a este factor, que han acuñado el término “contactología” para referirse a las distintas maneras de aproximarse a los locales según la situación.

En nuestros pagos, a veces, sucede algo peculiar. La economía rige nuestras vidas, y para muchos esto termina traduciéndose en: el que tiene contra el que no tiene. Muchos mochileros incluso se lo plantean así, y se autoprohiben del contacto con sus semejantes, con los conductores, con gente común que nos puede ayudar o con otros viajeros. Desde esta óptica todas las personas son fachos y el mochilero es el único que se cree fuera del sistema. Todos los puntos de vista son respetables. Sólo aclaramos que éste no ayuda mucho a conocer gente.

Si, en cambio, creemos en la bondad escencial del ser humano, sabemos que podemos arrojar la carpa a la basura y aún así tener muchas chances de dormir bajo techo. Hay ciertos recursos típicos a la hora de buscar donde pasar la noche.

 

Recursos convencionales: (camping, albergues, hostels)

 

Campings: cobran por persona entre $3 y $10. EN el extranjero pueden cobrarte también la parcela. Los hay de diversos tipos. A mayor precio más servicios. Preguntar por la disponibilidad de electricidad si eso nos interesa. Suele cobrarse como adicional. Hay además campings libres, donde no hay baños ni servicios. En Argentina casi todos los pueblos o ciudades más o menos turísticos tienen campings municipales, que suelen ser baratos. Muchos campings tambien ofrecen bungalows que salen, por ej, 20 pesos, independientemente de las personas que lo habiten, por lo que es una opción barata si viajamos de tres o cuatro.

Albergues: a veces bajo el nombre de hoteles, pensiones, hostales, hospederías y mil etcéteras. Nos referimos a hoteles baratos, normalmente muy familiares y con pocas habitaciones. El baño suele ser compartido. Esto ¡atención! no es un horror como sospecharán muchas señoras copetonas, ni significa hacinamiento. Sólo significa que uno puede tener que esperar 5 minutos para ducharse. Los hay por $5 y en adelante.

Hostels: también conocidos como hoteles de la juventud o albergues de estudiantes, etc. En ellos uno paga por una cama (o dorm en la jerga) dentro de una habitación compartida con otros viajeros. Hay habitaciones de 6, 8 o 10 personas. Cuantas más personas comparten la habitación, más barato sale hospedarse. En casi cualquier parte del mundo (sitios turísticos) encontramos hosteles. El precio suele ser bajo en comparación con cualquier hotel, aunque más caro que los albergues o pensiones más baratos. (rondan entre 8 y 15 pesos). En precio incluye la cama y aveces el desayuno.

Muchos ofrecen la posibilidad de habitaciones no compartidas para 1 o 2 personas, con el consiguiente aumento del precio claro. La concepción del hostel lo hace ideal para el viajero. Las habitaciones compartidas y la atmósfera que hay permiten conocer muchas personas y encontrar compañeros de viaje. Es un buen momento para socializar un poco, sobretodo si llevamos semanas armando la carpa. Gran parte de los huéspedes son extranjeros. Al encontrarnos con viajeros que ya vienen recorriendo la zona, nos enteramos de lugares que vale la pena visitar y no teníamos en mente. Al llegar a un lugar nos encontraremos con distintos hostels. Tener en cuenta que existen diversas cadenas internacionales y además hosteles independientes. Las cadenas más conocidas son:

  • Hostelling International: (HI) suelen ser los más solemnes y casi siempre los más caros, aunque hay que reconocerles buenos desayunos y el hecho de haber sido los primeros. Uno puede asociarse pagando una cuota anual. En algunas agencias de viajes como ASATEJ recomiendan hacerse socio alegando que son solo para socios. En primer lugar: al llegar a cualquier parte, es  muy poco probable que el único hostal sea un HI. Es verdad que hay dos precios, para socios y para no socios, pero aún con el precio de socios siguen siendo caros los HI. En el caso de alojar sin ser socio, te dan una tarjeta con tu nombre y le ponen una estampilla de bienvenida por noche, a la sexta (antes de un año de emitida la tarjeta) pasás a ser socio y te dan una noche gratis. Pero no vale la pena semejante embrollo...

  • Cadenas paralelas (Correcaminos, Sleep-In,, Hostel-Inn, Hostels of Europe) Recomendables siempre antes que los “oficiales” HI. Más baratos, y con mejor atmósfera.

  • Hostels Independientes: hosteles que son casi siempre atendidos por sus dueños. Esto les da una impronta personal inevitable y muchas veces la impersonal relación huesped-anfitrión se desvanece y surge otra conexión.

 

Recursos no convencionales:

 

Pueblos Chicos: cuanto más chico sea el lugar donde estemos tanto más fácil será encontrar donde dormir. A veces basta con ponerse a hablar con algún vecino para que aparezca la invitación. Si la idea es acampar pordemos preguntar a cualquiera sobre un lugar seguro. A veces esta misma persona nos ofrece su casa, o algún servicio. Cuando se llega a un pueblo pequeño, sobretodo si no es turístico, avisar primero en el destacamento policial explicando la situación, que estamos de paso, cuantos días nos quedamos, etc. Así evitamos que nos despierten a las 2 de la mañana para una entretenida averiguación de antecedentes en piyama. No olvidar que en lo pueblos chicos, los rumores corren rápido. Basta con que una persona los vea para que todo el pueblo sepa que hay “forasteros”dando vuelta, y juramos que no estamos dramatizando.  Total, son dos minutos.

La ruta: si nos quedamos en alguna rotonda, las estaciones de servicio pueden ser utiles, tanto para quedarse descansando dentro café de por medio, o para preguntar por un buen lugar para acampar allí mismo. Normalmente no hay problema. Basta con explicar que  no encontramos quien nos lleve y que con las primeras luces del día partimos. Si uno viaja contra reloj, conviene quedarse despierto en la estación. Siempre aparece alguien que puede llevarnos. El tránsito nocturno tiene sus ventajas. Quien viaja de noche suele recorrer cientos de kilómetros, evitamos así el tránsito local, los pequeños de 10 kms.

Iglesia: casi cualquier pueblo tiene Iglesia. Esto es ventajoso. Siempre tienen alguna salita donde podemos tirar la bolsa de dormir. Las iglesias normalmente cierran por la tarde, y en algunos pueblos donde el cura va una vez a la semana a dar misa, la llave de la iglesia la tiene una encargada. Lo ideal es no dejar la tarea para última hora. Ir temprano y si es posible pedir hablar con el cura. No olvidar que por sus mismos principios estas personas deberían ayudarnos. Sean de la religión que sean. Los mormones son por ejemplo muy solidarios, si los vemos predicar por la calle, acercarse y explicar que necesitamos un lugar donde quedarnos por la noche. De paso están por todo el mundo...

Caritas: esta organización está en todo el mundo, y en cada ciudad en la que están tienen albergues transitorios gratuitos donde nos pueden dar alojamiento por una noche.Y no están sólo en grandes ciudades, sino en lugares medianos también, como Tres Arroyos y 9 de Julio, en prov. de Buenos Aires. Sólo hay que ir y hablar. Normalmente atienden de mañana hasta las 15 hs. Siempre figuran en guía. En algunos países extranjeros cobran un mínimo de 2 o 3 dólares.

Destacamento: si superamos la lamentable paranoia del policía malo malo malo, encontramos la red mejor distribuida de albergues de todo el mundo. No son infalibles, hay que ir y hablar en el destacamento y depende de la disposición de quien esté de turno y de nuestra diplomacia. Funciona más que nada en pueblos chicos. El lugar que nos darán será el calabozo. A veces tienen colchones. Lo mismo va para Gendarmería,

Hospitales: en los hospitales que no estén en grandes ciudades se puede conseguir una cama libre donde dormir.

Bomberos: al igual que los destacamentos, depende del humor de quien esté a cargo. Lo cierto es que siempre ocupan grandes edificios dónde lo que sobra es lugar para una bolsa de dormir.

Radio: un gran recurso en los pueblos chicos o en las provincias, donde la solidaridad es un valor más corriente. Normalmente te dejan hablar al aire, y ahí tenemos la oportunidad de explicar la situación, al estilo: somos estudiantes y estamos conociendo la región, precisaríamos un lugar donde pasar la noche...El resultado puede sorprender.

Conductores: muchas veces, el último conductor del día puede convertirse en nuestro anfitrión, sobretodo cuando se ha hecho de noche o falta poco. Es un milagro que hay que gestionar, y para tener más chances hay qie procurar hacerle saber al conductor de que pensamos quedarnos en el mismo lugar al que él se dirige, y que nuestros recursos son limitados. Claro que hay que ir largámdolo a la largo de todo el trayecto, y no un minuto antes de abrir la puerta. A veces ayuda contar los propósitos del viaje, que estamos interesados en la historia de la zona, en sacar fotografías de lo que allí haya, etc. Recordemos que cuando hablamos con una persona hablamos con ella y con sus prejuicios e ideas, y orientemos nuestro discurso en comsecuencia.

Terminales: suele ser el recurso más usado, quizás porque no demanda exponerse a diálogo alguno. Ventajas: agua potable, calefacción, baño. Desventajas: falta de privacidad, tenés que estar atento a la mochila (aunque se puede dejar en algún comercio o depósito si lo hubiera). Se pueden probar otras opciones antes, total, la estación siempre estará abierta. Lo mismo va para estaciones de tren.

 

En realidad la lista es potencialmente infinita y depende de nuestra creatividad. Acá van ejemplos muy particulares que nos ocurren y que han dado a veces resultado.

  • Si somos descendientes de una colectividad x, y nos topamos con la sede de esa misma colectividad, con un centro de residentes, o lo que sea, no se pierde nada con entrar a preguntar. Muchos judíos viajan así: llegan a una ciudad, abren la guía, y llaman a  alguien con su mismo apellido (siempre lo encuentran) y peguntan por alojamiento.

  • Si nos encontramos con algún extranjero y éste nos pregunta por alojamiento, podemos ir a un hotel y canjear al cliente por una cama.

  • En Irán, el método recomendado por la “Enciclopedia del Viaje Gratuito”(A.Krotov) consiste en sentarse en el banco de una plaza y esperar a que un hombre sabio, que normalmente usará anteojos, se acerque y nos invite a su casa. ¡Y funciona!

Recursos On line: Son redes de alojamiento gratuitos. Estas bases de datos son una prueba del buen uso de las nuevas tecnologías. Uno se suscribe aceptando alojar a cualquiera de los miembros y automáticamente adquiere el derecho a ser alojado por ellos. Uno pone sus condiciones como cual es el máximo de personas que puede alojar, por cuantos días, si hay que pagar por llamadas telefónicas, si puede dar cena, y hasta si tiene mascotas, para quien sea nuestro huésped busque otro sitio si tiene alguna alergia. Es muy importante ser sincero y ayudar cuando nos toque, para que el sistema funcione.

 

Estas son:

www.hospitalityclub.org

www.gobalfreeholders.com

www.stay4free.com

www.travelhoo.com