Turismo mochilero en Venezuela

Viajar a Venezuela por estos días es una decisión complicada. Sin embargo, muchos se atreven y asumen el reto de comprobar en el sitio, el ambiente y la situación que atraviesa el país suramericano. Han habido sorpresas, agradables y desagradables,  pero en general puede decirse que todavía se puede hacer turismo mochilero en la que los españoles llamaron “pequeña Venecia”.

La entrada a Venezuela por la frontera con Colombia es impactante. Si se elige San Antonio del Táchira, habrá que cruzar el puente internacional Simón Bolívar caminando. Allí se observará gran cantidad de personas yendo y viniendo. Unas cuantas saliendo del país y muchas otras adquiriendo productos comestibles, para consumo y para comercio.

Entrando a Venezuela por Colombia

El traslado hacia la ciudad de San Cristóbal es relativamente sencillo, hay opciones de transporte público o vehículos particulares que prestan ese servicio. Una vez en la ciudad capital, hay opciones de alojamiento accesibles.

La exploración de la zona andina puede continuar en Mérida, la ciudad universitaria donde está el teleférico más largo del mundo, llamado sistema “Mukumbarí”.  Esta infraestructura fue reconstruida hace poco tiempo y ofrece un ascenso fascinante, cómodo y seguro.

Mérida es una ciudad turística y por lo tanto cuenta con una buena cantidad de posadas y hoteles que prestan servicios integrales. Se puede hacer turismo de montaña, practicar escalada y visitar el observatorio astronómico ubicado en el municipio más alto del país.

Desde Mérida se puede viajar a la costa o al llano. Si se elige la costa, se puede ir por el estado Zulia, conocer el lago de Maracaibo y llegar al estado Falcón, donde hay muchas opciones de playas y el hermoso parque nacional Morrocoy. Desde este punto se puede  seguir hacia el este, y acercarse a las ciudades de Valencia, Maracay y Caracas, la capital.

Desde  Caracas se puede bajar hacia el llano en los estados Guárico y Portuguesa. En este punto es posible acercarse al estado Bolívar y conocer el parque nacional Canaima. Allí es fácil llegar  a las poblaciones indígenas y conocer un poco su cultura.

Las travesías pueden demorarse un poco  y siempre se recibirán consejos de cuidado. Más por muchas experiencias narradas, la calidez y amabilidad de mucha gente permite que la experiencia se convierta en un grato recuerdo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *